A lo largo de la historia del hombre se han conocido y utilizado muchas formas de trabajar los pies en Egipto, India, China, Japón y algunos países de América del sur. Pero no fue hasta principios del siglo XX cuando el doctor William Fitzerald empezó a introducir esta terapia en occidente conocida como terapia de zonas. Señaló que determinadas zonas de los pies y las manos estaban vinculadas a otras áreas y órganos del cuerpo. Demostró que tratando las zonas reflejas de sus pacientes, éstos mejoraban considerablemente.